Inés Altamira posando con el balón de Liga F.

Inés Altamira: “Ahora las niñas tienen los referentes que a mí me faltaron”

La capitana del Deportivo Alavés repasa en Liga F su trayectoria. Creció sin referentes y con sus compañeras creó el primer club femenino de fútbol once en Ibiza. Jugó sin cobrar en Primera División, y esta temporada ha vuelto a la élite de la mano del equipo vitoriano, donde ha encontrado su nueva casa.

24 SEP 2026

“Soy una persona a la que le encanta el deporte. Mi vida siempre ha estado vinculada a él. Empecé de pequeñita jugando al tenis, pero lo que me encantaba era el fútbol, y, al final, me decanté por él”, arranca Inés Altamira (Ibiza, 30 de abril de 1994). La ibicenca siempre recibió el apoyo de sus padres. “Fueron ellos los que me llevaron a un club a federarme. Siempre he sentido su apoyo y han sido muy importantes a lo largo de toda mi carrera”, continúa. Tras jugar de pequeña con chicos, sus compañeras y ella fundaron el Atlético Jesús, el primer club femenino de la isla. “No existía un equipo femenino. Empezamos a buscar por la isla, y conseguimos juntar a trece jugadoras y ahí hicimos el primer equipo de fútbol once femenino en Ibiza”, relata orgullosa. Esas futbolistas hicieron historia. “Terminamos ganando la Liga Autonómica de Baleares y ascendiendo a Nacional”, manifiesta.

Con 18 años, a Inés le tocó salir de su zona de confort para marcharse a Barcelona a estudiar y a jugar al fútbol. “Salir de casa nunca es fácil y a mí me costó un poco. Estuve unos meses de no tener claro si quería vincularme al fútbol de forma tan profesional”, confiesa la central, que siempre tuvo clara la importancia de los estudios. “En Barcelona estudié Ciencias de la Actividad Física y después hice un máster en gestión deportiva y otro en coaching. Siempre he tenido claro que, si mi carrera no funcionaba o no podía vivir del fútbol, al menos tener una formación”, afirma. La zaguera estuvo dos años en el actual FC Badalona Women (antes llamado Levante Las Planas) y seis en el RCD Espanyol, aunque muchas de esas temporadas las jugó gratis. “Estuve varios años sin recibir nada a cambio, pero nunca pensé en dejarlo porque me apasiona el fútbol”, reflexiona la defensa albiazul.



Ese amor por el fútbol fue el que le hizo continuar en los momentos difíciles. Los últimos años en el RCD Espanyol fueron más profesionales, aunque el verdadero cambio llegó en el Logroño United (en ese momento era el EDF Logroño). “Allí viví un cambio en mi forma de ver el fútbol, en cómo afrontar mi carrera y ahí es cuando decido dedicarme 100% al fútbol”, confiesa la zaguera, que tras un año en el club riojano decidió marcharse al Deportivo Abanca, con el que ascendió a Liga F Moeve, pero en la temporada 2024/2025 firmó por el Deportivo Alavés. En su primer curso en Vitoria se quedó a un gol de subir. “En el fútbol siempre se quieren resultados inmediatos, pero, al final, cuando se tiene un objetivo tan ambicioso como un ascenso, la continuidad es clave”, explica. Al año siguiente, el cuadro vitoriano sí consiguió su tan ansiado objetivo de volver a la máxima categoría. 

“Fue una temporada muy bonita. En mi carrera he vivido dos ascensos, pero me quedo con el que conseguimos el año pasado, con un grupo humano espectacular y en un sitio en el que me siento como en casa”, confiesa la central, que pasó cuatro años en Primera RFEF, donde alguna vez pensó que “quizá nunca volvería a jugar en Primera, pero se ha demostrado que las decisiones que tomé fueron las acertadas”. Precisamente, Inés tiene muy claras las diferencias que existen en Liga F Moeve respecto a cuando ella jugó. “Es una liga muchísimo más profesional. Todos los clubes tienen mejores estructuras, mejores recursos, y jugadoras con más talento. Ya no solo técnico, sino también táctico y físico. Es una liga que está en un crecimiento constante”, afirma. El Deportivo Alavés está abriendo Mendizorroza para el femenino. “Jugar en un escenario así es un plus”, expone la zaguera. 



Además, Inés porta el brazalete de capitana. Una responsabilidad que “asumo con orgullo, y buscando dar lo mejor de mí para poder ayudar al equipo a conseguir sus objetivos”. El club babazorro, como recién ascendido, tiene muy claro su objetivo este curso. “El del equipo es conseguir la permanencia. Intentar meter a dos equipos por debajo de nosotras, y yo quiero ayudar, seguir creciendo como jugadora y como persona porque tengo mucho margen de mejora”, relata. El Deportivo Alavés se ha convertido en parte de ella. “Me ha hecho reencontrarme en muchos aspectos como jugadora, como profesional. Esa cercanía que se vive como parte del club. He vivido dos años con un grupo humano muy difícil de repetir, y eso es gracias a los valores del club. Un sitio que en un muy poco tiempo siento que se ha convertido en mi nueva casa”, relata sobre el cuadro vitoriano. 

Pese a haber conseguido ser profesional, la central ha creado en Ibiza unas Jornadas de Tecnificación para “que las niñas sepan que se pueden dedicar a un deporte de forma profesional. Que puedan ver que es algo que existe y que se puede conseguir. Ahora sí creo que las niñas pueden pensar desde pequeñas que pueden ser futbolistas profesionales, pero a mí de pequeña me faltaron esos referentes”. La ibicenca rompió esas barreras para las chicas que vienen detrás. “Ahora las niñas se pueden fijar en mí y ver que pueden, que existe esa opción”, afirma. Aunque todavía le queda mucha carrera por delante, Inés ya sabe a qué quiere dedicarse después. “Me gustaría seguir vinculada al mundo del fútbol a través de la gestión deportiva. Creo que faltan esas mujeres porque no hay esa igualdad de oportunidades”, concluye una futbolista que ya ha logrado abrir camino dentro y fuera del verde.